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A fines de septiembre en la colonia Del Valle se inauguró JITAKU, un nuevo restaurante de comida japonesa…

Nota original por Tabi Tabi TOYO

A fines de septiembre en la colonia Del Valle se inauguró JITAKU, un nuevo restaurante de comida japonesa. En la Ciudad de México se puede probar el sabor auténtico de los chefs japoneses, así que eso ya no significa un problema para la comida japonesa. Entre ellos, el valor que ofrece JITAKU, tal como el significado de su nombre, es el sabor casero relajado y sin adornos, tal como si uno estuviera “en casa”.

El chef del lugar es el mexicano Armando. Él suma 18 años de carrera en los famosos restaurantes de cocina japonesa Suntory y Deigo de la Ciudad de México, y no solo ha comprendido por completo los sabores tradicionales de Japón, sino también el alma de los japoneses. “Con el aumento de restaurantes que ofrecen comida japonesa por el auge de la gastronomía japonesa, también hay muchas creaciones de estilo japonés. Los platillos japoneses que yo preparo reproducen fielmente el sabor tradicional con cada uno de sus ingredientes”. Con esto expresa la escrupulosidad que guarda por los sabores caseros.

Las sugerencias del chef son los donburi que encantan a todos (katsudon, $140; oyakodon, $135), el furofuki daikon ($69) o el buta kakuni ($149), los cuales son guisos caseros. Los sabores dulces y salados tan populares, simples pero delicados, en su justa proporción se acompañan bien de sake y arroz. Además, el menú típico conformado por una amplia lista de sushi que va desde makimono hasta battera, también yakitori o tempura, entre otros; o para confortarse del frío de la estación que comienza nabemono o shabushabu (2 personas, $485), con los que hay numerosos platillos preparados que complacen a los japoneses.

Lo que vende JITAKU está a la altura del nivel de satisfacción total. El restaurante es administrado por una empresa de marketing que tiene la creatividad como eje principal. Las servilletas que llevan bordados los caracteres chinos de “JITAKU”, la vajilla de cerámica japonesa, el elegante tablero del menú, las puertas corredizas, los bonsáis y esas pequeñas cosas… Además, que cuente con tocadores individuales es una alegría. La preocupación puesta en los detalles a la vista deja una muy buena impresión conduciendo a un rato y un espacio cómodos.

Por último, el chef Armando nos dice: “La gastronomía japonesa es un lujo máximo que me hace pensar sobre lo que es el gusto. No se trata sólo de comer; me alegra que sientan el sabor involucrando dientes, lengua y garganta”. Más allá de la extravagancia e inaccesibilidad de la cocina kaiseki (platillos tradicionales japoneses de estilo formal) o del ramen comercial que pareciera haber salido de las historietas japonesas, en JITAKU se guarda un cariñoso respeto por la cocina tradicional japonesa y se puede experimentar de un espacio para sentirse cómodo con los entrañables sabores caseros de la mejor calidad.

Mira la nota original en japonés aquí